domingo, 23 de marzo de 2014

Flaca de Aluminio


Sus averías eran mis cicatrices, 
cada crujido un dolor mío.
Vendrán otras penas,
mucho más grises,
hoy caminé con sangre,
maldición y desastre
todos mis desvíos.


El tártaro, que por ellos espera, 
a mí me ha alcanzado. 
Y la brisa del viaje ya no me alegra,
es un recuerdo robado.

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